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Laura
La historia sexual de una niña, su transformación en mujer activa, y la iniciación de su hija en el mundo sexual, todo en manos de un adulto. Sus inicios fueron a la edad temprana de trece años, tuvo su hija a los catorce y regreso a ser activa los 17 añitos. Todo eso y mucho más.
I
Esta historia inicio hace algunos años, mas de diez, para ser precisos. Hasta ahora me atrevo a escribirla por respetos a Laura la protagonista principal que ahora se encuentra felizmente casada y mejor posición social, así como su hija que sigue de novia con una miembro de la clase alta.
Conocí a Laura en una tarde que me encontraba comiendo en compañía de unos amigos. Esta pareja era muy amable y me invitó a un sitio donde se comía excelente y la bebida era mucho mejor.
La familia entro, el padre, la madre, el hermano y ella. Su figura llamaba la atención, cintura estrecha, caderas anchas, nalgas firmes, busto normal y rostro lindo, casi de una virgen de iglesia...Como lo dije lo atractivo de ella a sus diecisiete años era su figura, indubitablemente esos pantalones hacían que sus caderas se resaltaran, se destacaban mucho más.
Caminaron y encontraron mesa, me quedaba en forma lateral su figura, su cuerpo, cuando se sentó, la vi y me sonreí, pensando:
¡¡ Que buena estas mamacita linda!!
Y como si ella hubiese adivinado mis pensamientos, se sonrió conmigo.
La tarde seguía, por mi parte continuaba observándola, en un momento imprevisto, levanto la mano y saludo. Busque a quien le enviaba ese saludo, me di cuenta que fue a mi. Eleve mi copa y brinde con ella. Su familia la cuidaba mucho, así que todo fue muy rápido.
Las copas surtieron efecto y ella pudo salir del restaurante, supe después que les dijo que tenía que responder una llamada de una amiga. Cuando se levanto movió la cabeza.
Entendí y simulando contestar una llamada, también me dirigí a la salida. La encontré sentada sobre la parte baja de un auto.
-¿Cómo estas? Le dije sonriendo.
- Bien, muchas gracias ¿Cómo te llamas? Ella a su vez pregunto.
-Soy Lucio. Estábamos entre dos autos, pude ver su espléndida figura y sin medir las consecuencias la levante y pude abrazar. Sin protestar ella se acerco a mí. La estreche entre mis brazos.
-Yo me llamo Laura, dijo en voz suave y baja. Y me gustas por ser adulto, me gustan los "grandes". Al tiempo que juntaba su cuerpo y sobre todo sus caderas al mió.
-Sin otra palabra empezamos a besarnos, por su estatura tuve que inclinarme. Mis manos bajaban en su espalda y pude acariciar y sentir sus caderas, de verdad maravillosas, levantando su ropa, pude sentir su piel, fresca y sabrosa, esa sensación de tocar su espalda era linda, su piel suave y preciosa. La junte mas a mi cuerpo y ella se dejaba.
De repente sentí su mano en mi pene- "Me hace falta" – dijo con vos entrecortada. Saco mi verga y la acaricio. A todo lo largo, ese placer me gustaba- Se volvió a sentar en la parte frontal del auto y empezó a succionar mi verga. Ella sola se metía y sacaba el garrote, ese palo erecto y duro de su boca. Acariciaba su cabello, no había necesidad de empujar nada, ella sola se introducía la carne tiesa, parada y firme en su boquita.
Baje mis manos y sentí sus pechos, nada extraordinario, firmes y ricos, como los de todas las nenas jovencitas. Sus pezones erectos y duros era lo mas rico del mundo. Amase sus tetas, y jale sus botoncitos, mientras ella seguía mamando mi verga, hasta lograr su cometido, me estaba ordeñando, sacando toda mi leche. Cuando sintió la eyaculacion, cuando sintió que era eminente la descarga de semen, puso entre sus labios la cabeza de mi verga y con la mano empujaba mis bolas, así que toda mi leche, toda mi descarga la recibió en su boquita.
Cuando terminaron mis espasmos, ella volvió a chupar todo mi pene, a recorrer son su lengua toda la extensión de mi verga, hasta volver a besar mis testículos. Parecía que todo estaba en sincronía, escuchamos unos ruidos, le dio tiempo para cerrar su ropa. Casi sin movernos dijimos:
-¿Cuándo nos vemos?- Nos reimos por la coincidencia.
-Mejor dame el numero tu celular.-le exprese.
-Si, nos hablamos, pero tengo que regresar con mis padres...
Nos besamos y entramos al restaurante, ella se metió al sanitario. Me senté y mis amigos, me dijeron - ¿Todo bien, hablaste? Todo más que excelente les exclame, con júbilo. En menos de diez minutos, pensé, había disfrutado de la mamada de una linda nena.
Ella no me dio su teléfono, solo yo, así que tuve que esperar que me hablase, ya después que supe su nombre completo, ocasionalmente le llamaba, pero por regla general ella se comunicaba conmigo, todavía no se extendía el uso del celular. Casi a la semana, ella me hablo.
¿Entonces, cuando nos encontramos? Me dijo.
Por mi parte le señale, que ella tenia que decir la cita.
Así que pase a encontrarla en el estacionamiento de un centro comercial. Sin decir nada nos besamos con muchas ansias, –creo- que con mucha pasión.
-Llévame donde quieras-
Así que fuimos a mi casa, un sitio discreto y alejado de las miradas de mis vecinos., La lleve al dormitorio y la puse en la cama, nuevamente nos besamos con muchas ganas. La ropa seguía sobrando, como dice la cancion, nos estorbo la ropa.
Busque sus tetitas, las chupe, con muchas ganas, mis ímpetus eran enormes, una nena sabrosa y dispuesta a ser cogida, me excitaba. Baje mi boca para ir sintiendo con mis labios su cuerpo, así que casi instintivamente iniciamos el súper famoso 69. Cuando ella tuvo su orgasmos por las chupadas y metidas de lengua que le hacia, tuvo ese enorme orgasmo, grito ¡¡¡ Yaaaaaa!!! Y soltó mi verga, la saco de su boca y se quedo inmóvil. En la cama.
- Mi primer orgasmo después de tres años o más- dijo con voz leve.
¿Cómo es eso? Le pregunte.
-Sencillo, te cuento mi historia.