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LAURA 3
III.
Después de escuchar la historia de Laura, le pregunte que había sucedió con su novio y el amigo de este, pues nada que desaparecieron, lo que coincidió con el cambio de ciudad. Ella tuvo su hija a los catorce años y meses, tenía la nena tres años, es decir que entre la madre y la hija había una diferencia exacta de 14 añitos. Mientras me comentaba su historia volví a dar masaje a sus tetas, me dijo que ya tenía tres años de no hacer nada y que extrañaba una verga gruesa, cuando me sintió, sabia que conmigo podría hacer de todo, además de que por ser adulto no tendríamos muchas complicaciones. Y ahora que empezaba a estudiar tenía oportunidad de salir. La empecé a besar, y succionar su pecho, sus pezones se elevaron, rosados y delgados, no parecía que hubiese tenido ya un bebe y así lentamente dirigí mi pene a su entradita, ella suspiró, -Me hace falta- dijo, así que poco a poco fui penetrándola, su vagina se sentía cerrada, casi como el de una virgen, los que la habían cogido no la habían abierto en toda su extensión, sentí sus paredes abrazando mi verga, empuje un poco mas mi pene, sentí como se abría su vagina y por fin pude colocar la totalidad de mi verga en tu interior.
Empezamos a movernos, parecía que teníamos años de estar juntos, los movimientos casi perfectos, me gustaba ver su carita, sonrojada y hermosa, bella la nena, en serio que si. Eleve sus piernas, deseaba estar muy dentro de ella. Empuje mas a fondo mi pene, ella se abría mas y mas, la coordinación de movimientos nos hacían transpirar, con las piernas elevadas mis huevos, mis bolas tocaban sus nalguitas lindas, de verdad una sensación maravillosa. Me inclinaba para besar la puntita de sus pezones, mientras ella abría la boca pidiendo más, de vez en cuando ella también besaba mi pecho, algo muy excitante.
Después de un rato le di la vuelta, se puso en cuatro puntos y la empece a cabalgar, mi verga entro mucho mas profundo, pude acariciar sus nalguitas, su piel suave y tersa, muy redondito su culito, la tome de sus caderas y la penetre con mucha más fuerza. En momentos bajaba las manos para sentir sus tetas, que se balanceaba, muy eróticos sus pechos, de una mujer jovencita, pero que ya sabe para que son las tetitas. Mi cuerpo la cubria, sentía su piel junto a la mía, el balanceo de mi huevos le tocaban las nalguitas. Entre metida y metida de verga alcance a ver su ano, estaba cerradito, solo de imaginar su tamañito sentí más ganas de seguir montado en su cuerpecito.
Me pido subir en mi cuerpo, me coloque de espaldas y ella misma se clavo como mariposita mí verga, de frente le podía ver su carita sonrosada, como se movían sus pechitos y como la podía agarrar de las caderas para elevarla y dejarla caer en mi palo. Mis manos acariciaban al mismo tiempo sus dos tetitas y con los dedos daba vueltecitas a sus pezoncitos, que ahora ya estaban completamente rojos, de mis masajes y de su excitación. Cuando menos lo imaginaba empezó de nuevo a eyacular, sentí sus jugos resbalara en mis piernas. Se dejo caer a mi lado en la cama, sus ojos brillaban de otra forma.
Mi verga seguía parada, así que le di la vuelta, acostada lateralmente me ofrecía un hermoso panorama de su culito y lentamente empecé a mover mi pene en medio de su nalguitas, buscaba su entradita, con mis manos abrí ese par de nalgas y coloque la punta de mi verga en su botoncito, poco a poco al estaba penetrando. –Me duele- dijo con voz leve, no obstante seguí empujando, ya completamente excitado, la puse poca abajo, levante mi cuerpo y con mis manos eleve sus caderas, la penetre, solo sentí como se abría un mundo de placer, estaba cerradita, y era normal, ya tenia años de no ser cogida por el culito.
Poco a poco ella empezó a moverse, al inicio muy lentamente, ya después se puso de rodillas para ofrecerme con más libertad ese culito hermoso. Metía y sacaba toda mi verga, me gusto ver como su ano se abría cuando entraba mi pene y al revés como se cerraba al sacar mi verga, ya mojada, seguimos hasta que ella grito de placer, quería que le soltara mi leche en su ano. Así sin mucho esfuerzo puesto que ya estaba más que excitado, deje salir toda mi leche, sin sacar mi verga de su culito. Nos quedamos, yo ensartando a esta nena y ella con las piernas abiertas boca abajo.
Tenia que regresar a su casa, así que nos duchamos, aproveche para acariciarla completamente, me gustaban mucho sus senos, algo maravilloso, le pase el jabón por todo el cuerpo, ella me acaricio toda mi verga y se coloco semi arrodillada y me dio otra mamada de verga, pido le soltara el semen en la cara.
Todo seguía de maravilla, nos encontrábamos y hacíamos el amor, en su familia no había sospechas, puesto que se había inventado unas materias extras, ya estudiaba derecho, ella quería se abogada y bueno, ocasionalmente nos poníamos e a estudiar mientras descansábamos de hacer el amor. Por regla general cada sesión era una maravilla, un éxtasis de placer.
En el transcurso de los años, a Laura solo la vi. con su hija en unas tres reuniones en que coincidimos, no conversábamos mucho, solo en forma fragmentada y ante la vista de todos, indudablemente el paso de los años habían hecho de Laura un hembra en la mejor extensión de la palabra, su cuerpo completamente desarrollado, independientemente del ejercicio y buena alimentación que tenia, su físico era impresionante, nadie hubiera pensado que yo disfrutaba de sus favores, que podía tener esos senos redondos y grandes a mi disposición. La forma de citarnos era sencilla y simple, telefoneaba a mi oficina y decía que tenía que tratar del expediente de –"un centro comercial"- a determinada hora, ya sabíamos que era en el estacionamiento del señalado centro comercial, para después salir a hacer el amor.
La hija, se estaba convirtiendo en una mujer, realmente maravillosa, Alison, me conocía muy poco, pues en realidad manteníamos en secreto la relación. Hasta que un día Laura me expuso una idea que tenia, deseaba que yo iniciara a su hija en el amor. Al principio no supe que pensar, ella deseaba que su hija disfrutase de su primera relación, que no fuera abusada como ella lo había sido. El plan era realmente sencillo, llevarla a comer, después tomar una copa, dormirla y hacer que disfrutase de su primer contacto sexual. En forma "casual" nos encontramos en el día señalado.
Sucedió como se había previsto, se durmió casi al salir del restaurante, entró al auto y el sueño fue profundo, los detalles son sencillos, la desnudamos entre los dos, Laura deseaba participar y me beso con mucho placer, la niña estaba realmente espectacular , su cuerpo parecía de una mujer de mucha mayor edad, así que con toda la calma del mundo y después de que Laura me dio una buena mamada de verga, la colocamos con las piernas abiertas y la desvirgue, la sensación fue maravillosa, perfectamente cerrada, mi pene se sentía abrazado por la vagina de Alison, se concentre en succionar sus pechitos, erectos y redonditos parecidos a los de su madre. Mis movimientos fueron cadenciosos, deseaba perpetuar esa sensación. Me moví encima de ese cuerpo lindo y explendido. Después de un rato eyacule, lo único que no deseaba compartir con la hija fue el sexo oral, "las mamadas son mías" dijo Laura. La vestimos perfectamente bien, la colocamos en el auto y cuando despertó Alison, dijo que se sentía cansada y así sin otra cosa que decir las lleve a su casa.
A la semana recibí una llamada de Laura, quería que nos encontrásemos nuevamente, deseaba que su hija fuese " estrenada" por el culito, y bueno, no me podía negar ante ese obsequio, puesto que las nalguitas de la hija eran de súper lujo, la había visto con anterioridad con pantalones entallados, la ropa ajustada le sentaba de maravilla. Se veía su culo hermoso. El programa casi fue similar, en la comida hablábamos de algunos casos y de negocios, solo que ahora tomamos unas copas, sin darse cuenta Alison recibió en su vaso una droga, un sedante, la llevamos del brazo al auto y nuevamente lo mismo, los tres desnudos y ahora pusimos a la nena boca abajo, con el culo en pompa, previa mamada de verga que Laura me dio, para "aceitar" el pene. Lentamente la penetre, el culito estaba muy cerrado, me costo trabajo poseerla, ahora si eyacule dentro de ella, mi semen resbalo y Laura sorbió lo que resbalo de las nalguitas de su hija. Cuando despertó estábamos en el auto cerca de su casa. Alison solo dijo que le dolía la espalda, nosotros sabiamos que era mucho más abajo. Laura le dijo que se había caído sentada en unas escaleras.
Seguí viendo a Laura, lo de costumbre, la cita en determinado estacionamiento de algún centro comercial y la rutina casi similar hasta que me informó que se pensaba casar, muy bien le dije, así que nos despedimos con una buena sesión de amor. A la semana recibí la llamada de Alison, "Maestro, deseo verlo tengo el expediente de un centro comercial que me heredó mi madre ¿Nos podemos ver?
Así que paso, seguí con la hija y hasta la fecha, solo espero que me informe cuando se va a casar.