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Primera Vez – En la Soledad de mi Habitación
A mis 22 años después de una frustrante larga relación de pareja, en la que sentí que entregue gran parte de mi vida y de mi juventud pasaba horas en mi habitación sin saber en que ocuparlas.
Salía del trabajo y me dedicaba enteramente a ti, atendiendo tus grandes necesidades de sentirte amado, pero sin saber entender ese gran amor que te profesaba. Al principio dedicaba mi tiempo en múltiples actividades, pero aún sentía un vació, necesitaba sentirme amada, y mas aun sentir placer, placer que de cierto modo obtenía de nuestros encuentros de cama aunque en realidad nunca supiste que es lo que buscaba y como llenar todos mis sentidos de placer.
En esta etapa de perderte, aprendí a descubrir el placer sin tenerte cerca, placer que encontré en la soledad de mi habitación. Me inicie en la vida sexual cuando te conocí, pero sin conocer mas que el placer efímero que me dabas.
Un día en el montón de películas que adquirí, para satisfacer tus insaciables deseos, encontré una que llamo mi atención que no la recordaba, y dejo mis sentidos con escalofríos pensando en las cosas que vi hacer a la muchacha de la película. Ensimismada acariciaba por encima de mi ropa mi rajita, con temor jamás lo había hecho yo misma, sentía como iba humedeciendo mi ropa con miedo deje de hacerlo.
Trascurrieron algunas horas y no podía dormir pensando en esas caricias, prendí de nuevo el video y el morbo hizo que mis sentidos se extendieran a sentir ese calor.
Busque entre mis ropas una tanga roja de encaje que dejara expuestas mis nalgas y con el pequeño triangulito encima transparente que me hacia sentir muy sexy, desnuda frente a un espejo quise sentirme aun mas atrevida y con unas medias a medio muslo, un sujetador que resaltaba mis pechos también en encaje, totalmente de rojo, muy atrevida como para ir de casería de un tipo pero era solo para elevar mi propia temperatura poder satisfacer mi propio placer solo para mi.
Ya completamente arreglada, con maquillaje arregle mi cabellera larga, de color negro intenso, que hace resaltar mi piel blanca con esa mirada que sabe conquistar cuando quiere. Estaba lista, seguí en la búsqueda en mis cajones encontré un lubricante, y algunos juguetitos que podían ser útiles en el camino de descubrir mi propio placer.
Bailaba frente a la cama una canción muy sensual deslizando mis manos por los contados de mi cuerpo giraba levantando mi colita, provocando a mi invisible caballero que complacería en esta noche.
Atrevida en mis pensamientos deslice uno a uno los tirantes del sujetador y de un solo jalón quedo fuera los seguros de la prenda mis senos cubiertos por mis manos, amansándolos tiernamente, como ofreciéndolos seguía con las caricias, por el resto de mi cuerpo viendo como en el baile sensual mis pechos en un vaivén duros, aun mas los pezones que de un rosa suave iban oscureciendo al reducir sus aureolas por estremecimiento que causa este calor extraño y nuevo aún para mis sentidos pero que deseaban mas.
En mi baile, me senté en la orilla de la cama con las piernas ligeramente separadas y mis manos dejaron de amasar mis senos para bajar por los costados de mi cuerpo hasta acariciar mis muslos dando vuelta en mis rodillas para ingresar por el interior de mis muslos suavemente llegaron hasta rozar los costados de la tanga, fui introduciendo un dedo tocando mis labios vaginales sin llegar a tocar mi rajita sentía estremecer mi cuerpo y eso que aún no había tocado nada.
Con la tanga húmeda por toda la excitación que había conseguido, empecé un vaivén de mis caderas y suavemente deslice la tanga que atorada en los tacones se resistía salir. Pero cayó al fin al piso, y libre mi cuerpo de sus pequeñas vestiduras, lo incline hacia atrás en mi cama, para disfrutar de sus curvas.
Me sentía con la sangre hirviendo como nunca lo sentí, no habías conseguido lo que yo con mis caricias llenas de ansias había logrado en tan solo unos momentos, moría por más, así que mis manos siguieron su trabajo.
Las mantenía en mis pechos, creo que es una debilidad son tan suaves, y a la vez duros por toda la excitación lograda. Mi cintura se arqueaba, mi cuerpo pedía ser atendido, caricias mas intensas apretaba mis pechos y deslice una mano por mi vientre en el camino atendí unos instantes a mi ombligo que también requiere de su dosis de pasión, seguí en línea recta en el recorrido, y el vello de mi pubis unos cuantos rizos oscuros igual que mi cabello, que tengo en un moñito que dejo al depilar toda mi rajita, jugueteo ahí y la humedad mi sexo pide atención.
Suavemente con dos dedos deslizo y recorro toda esa línea suave, incluso continuo, y con ambas manos acaricio mi prominente colita también suave que desea ser amasada dulcemente e incluso introduzco un dedo suavemente sin tocar mi ano que requiere atención especial.
Regreso de nuevo una mano en mi pecho, y la otra encima de mi rajita, deseando una caricia mas suave unto un poco de lubricante para ir lentamente ingresando primero un solo dedo, desde mi clítoris hasta introducir ligeramente en mi huequito un dedo, uhm el placer se siente en todo mi cuerpo pero aún es poco deseo sentir mas. Jugando en mi interior ya son dos los dedos que ingresan en mi vagina, es incomodo hacerlo y sacando lentamente mis dedos, lubrico un vibrador que por fuera es como de goma, silicona no se la verdad de esos materiales pero es suave al tacto y flexible, pero además realiza sus propios movimientos por las baterías que lleva, aún apagado y bien lubricado lo ingreso suavemente, uhm es un placer que me hace apretar los labios, y un pequeño respingo, que me hace tiritar de placer.
Primero realizo con mi mano algunos movimientos ingresando y saliendo suavemente, antes de decidir a prenderlo ya que eso hará que me venga en un orgasmo inmediato, acaricio mas mi cuerpo, con mas intensidad, humedeciendo también mi hoyito entre mis nalgas, desea su propia dosis y no le hago esperar, boca abajo aún con el vibrador sin encender en mi vagina, comienzo a hurgar con un dedo la entrada de mi ano, suave con el lubricante ingresa y hasta lograr introducir un dedo, casi puedo sentir que mi orgasmo ya no puede soportar mas, mis piernas tiritan, esta muy cerca.
Es delicioso sentir ese estremecimiento y si así jugueteando un buen rato, con esas caricias sin poder evitarlo mas mi cuerpo se contrae y un orgasmo incontenible que hace, sentir como mi esfínter se contrae en mis dedos, el vibrador por la presión que ejercen mis piernas y las paredes interiores de mi vagina se enciende, y mis gemidos a través de la habitación vacía se pueden oír, acelero el movimiento de mis caderas y en un vaivén como si las almohadas entre mis piernas y bajo mío son mi amante ocasional.
Pero es solo una pequeña dosis de inicio, el vibrador aún no ha cumplido su cometido, solo se mantuvo encendido por momentos por la presión de mi cuerpo, luego de esta fuerte sensación inicial mi cuerpo aún desea sentir mas de ese calor, desea sentirse agobiado de calor y sin fuerzas para mas.
Otra vez boca arriba me acomodo entre las almohadas y encendiendo esta vez el vibrador y con un par de dedos en mi clítoris inicio el juego final, mi cintura se arquea, por las sensaciones del vibrador, por ratos utilizo mi mano para retirarlo hacia fuera y hacia adentro, mis jugos ha mojado toda la cama, entre lubricante y los delicias de mi interior que con mis dedos llevo a mi boca para saborear y su vez hacia mi nariz eso olor propio del sexo ardiendo de deseo, que puede hacer embriagar, una mano aún en mis pechos que alterna uno y otro, estirando mi pezón, con dos dedos presiono, giro y estiro, sensación grata que acelera un orgasmo aún mas fuerte mas intenso que harán estallar en mi interior, mis piernas no dan mas, hacen fuerza y se acerca de nuevo ese calor inicial.
Deseo gemir y que mis gritos de placer se oigan, para mis propios oídos, mis movimientos de mis caderas ya son involuntarios son propios del placer que me provoca todo lo realizado hasta ese momento, quiero aún mas y pienso en seguir y aumento un poco la velocidad del vibrador, ya es incontrolable, mi cintura arqueada mis piernas temblando, mi calor mi piel húmeda, y las paredes de mi vagina aprietan a mi juguete artificial que simula un pene, que si fuera un real con todo el estremecimiento de mi cuerpo ya hubiera estallado en mi interior derramando toda su leche que rebalsaría por los costados como ahora corre por mis piernas mis propios jugos.
Extenuada de placer, permanezco un momento con el vibrador para dejar que hasta el ultimo rincón de mis sentidos se estremezca, poco a poco lo deslizo corriendo mas abundante los jugos señal de mi propio placer, deseo descansar.
Mi cuerpo esta satisfecho de ese gozo que acaba de sentir, completamente, extasiado mis latidos regresan a sus pulsaciones normales, el calor disminuye, y para tener una placida noche, ingreso al baño, una ducha de agua tibia termina por acariciar mi cuerpo, dulcemente y deslizo la toalla.
Ya en mi cama apago el televisor, que también a terminado de pasar esa película que hizo incentivar a mis sentidos para provocar ese placer que ha me dejado como una dulce palomita, lista para descansar, hasta una próxima vez que con nuevas caricias y tal vez con algunos juguetes nuevos pueda aprender a recorrer mi cuerpo que sepa exactamente donde tocar y ese lugar donde explotan mis sentidos.
Una nueva creación, agradezco a todos mis lectores y espero sea esta también de su agrado, es todo por ahora cualquier comentario bueno, malo o de curiosidad o lo que quieran ya saben a mi correo mujer_mar226@hotmail.com