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SOLO PLACER. (2 a parte)
IV
Como les he comentado, todo inicio de una forma casual, pero ahora deseaba poseerla, poder disfrutar de su ingenuidad, es que de verdad la ponía a hacer cosas y no decía nada, es más le gustaba que le dejara mi semen en sus tetitas o en le interior de su boca. Me había comentado que solo un par de novios que le habían solo acariciado los senos sobre la ropa, es decir nunca le había metido mano hasta que yo aparecí. Conmigo se entregaba a la pasión y al placer.
Su figura me extasiaba, era una enorme satisfacción contemplar su busto y caderas. Le crecían los pezones al roce de mis dedos, de sus caderas disfrutaba de su redondez. Pasaba mis manos sobre sus recién nacidos vellitos, como un peluche nuevo. Me confió que mis besos en sus pechitos la ponían "caliente" esa fue su expresión, que le gustaba sentir mi pene en su boca y así como lo caliente de mi semen, que también disfrutaba del sabor de mi leche. Pero no deseaba apresurarla, deseba hacerla mía, pero fue inevitable la posesión. Como ella acudía al colegio en la jornada vespertina, todo sucedía en la mañana. Pero un día, no tuve clases, así que me informo y la lleve a mi casa. Como de costumbre disfrute de su cuerpo, de esa piel blanca que me ponía muy excitado, mi lengua resbalo por su pecho, me entretuve en sus pezones, los succione hasta que se pusieron duros y aumentaban de grosor. Le quite lentamente la ropa mientras besaba la piel blanca que dejaba libre su vestidura. Ella por su parte también me desvestía.
Me decidí y con la verga parada acometí con muchas mas ganas, ella percibía que seria una ocasión particular. Sentí que deseaba ser penetrada, la lleve a mi cama, ya desnuda. Puse sus piernas sobre mis hombros y encontré su hornito hirviendo, lentamente se la fui metiendo hasta lo profundo, hasta que sentí como se rompía su himen. Ella, solo cerró sus ojos, sintió la penetración, abrió la boca buscando aire, detuve mi acometida, pero ya estaba dentro de ella, disfrutando de su virginidad, reinicie mis embates, me movía en su interior, deseaba estar hasta el fondo de ella, su interior me abrazaba muy fuerte, sentía un estuche muy apretado alrededor de mi verga.
-Ya- escuche y sentí su orgasmo, le baje las piernas, pero seguí con la verga metida en su interior. La seguía penetrando, disfrutando de su recién abierta conchita. No deseaba terminar nunca, sus manos y sus dedos recorrían la piel de mi espalda. Sentía la presión de su vagina recién estrenada por mi verga, la tenia con las piernas abiertas y yo entraba y salía con ritmo cada vez mas intenso. Quería darle mucho placer en su primera vez.
- Mójame- exclamo Marliz con voz urgente. Cuando ella llego al siguiente orgasmo, deje mi verga en su interior y empuje mi cuerpo, ya no salí. Cuando sintió mi descarga, su boca me dijo- Dame toda tu leche caliente. Obediente deje toda mi eyaculacion en su caliente conchita. Como dije, mi verga no deseba salir de ese estuche recién abierto. Deje que fluyera todo mi semen, resbalaba por tus interior y salía en medio de sus piernas nos mojamos intensamente.
Me puse a su lado, bese su boca, acaricie nuevamente sus senos y resbale mi mano hacia su mojada entradita. Nos dormimos disfrutando el momento. Cuando despertamos la leve a la ducha. Le agradecía todo el placer que me había regalado, sobre todo haber sido el primero que disfrutaba de su hermosa vagina. El agua caliente nos motivo, mi vega se me endureció, ella la sintió y así mojados, nos fuimos nuevamente a la cama. La segunda penetración fue fabulosa, la ensarte y al sentir mi verga elevo sus caderas. Rodamos y la coloque encima de mi cuerpo, de rodillas y con las piernas abiertas, frente a mi pude en esa posición jugar con sus senos redondos y al inclinarse sobre mi, besar y chupar sus pezones, sus "bolitas de fresa", como le gustaba que le dijera.
Tenia su "cosita" abierta, ella misma se acomodo mi falo. Poco a poco, como cabalgando sus senos se movían en mis manos, subían y bajaban, un placer ver como esas esferas de carne blanca se ponían mas redondas y grandes, mientras mi verga le atacaba otra vez, el interior húmedo de su vagina. La tome de la cintura y la clave con mucha fuerza en mi verga, sentí sus nalgas en mis testículos. Llegamos al éxtasis simultáneamente, mi pene hacia erupción dentro de su cuerpo, sus jugos resbalaban hasta sentir la viscosidad en mi verga y en los testículos.
Marliz se desmonto y se tendió a mi lado colocando su cabeza sobre mi brazo abierto, la bese y de pronto pregunto:
-¿Que hora es?
Ya son las nueve de la noche- le respondí—
-Me voy, a esta hora salgo de la escuela.
Se vistió y la acompañe cerca de su casa, nos despedimos con una gran beso y nuevamente le agradecí la entrega de su cuerpo. Aproveche para acariciar sus nalguitas.
-Continuara-