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Morena
De un movimiento inesperado que me hizo vacilar un momento, arrancó el calzón de su cuerpo y lo arrojó a un lado, volvió a estirar las piernas sobre el piso, las abrió todavía más y subió el vestido hasta el vientre, sacó ambas tetas del escote y las dejó fuera del vestido. Para entonces yo sentía un extraño ardor en mi verguita infantil, los huevitos estaban durísimos, me hormigueaba el estómago y las mejillas. Apenas pude contener mi respiración y los latidos de mi corazón. Me relajé y seguí observando. Ahora mi prima (deliciosa primita de todos mis recuerdos!) se agachaba para verse la concha, se inclinaba sobre sí para escudriñar en lo más recóndito de su volcán en erupción, yo veía claramente su rajita, adornada por una mata de vello grueso, negro, lozano. El color rosa de sus labios vaginales adolescentes contrastaban con el blanco de sus piernas.
Ella chupaba un dedo y lo tallaba a lo largo de su rajita, luego lo introducía hasta la mitad de su coño, lo sacaba, lo olía y lo volvía a chupar. Al mismo tiempo se daba masaje en sus tetas al aire, las apretaba contra sí, jalaba sus pezoncitos oscuros, las amasaba como si estuviera haciendo pan, las levantaba y trataba de lamerlas pero no podía. De repente se recostó a todo lo largo del piso, con las piernas flexionadas abiertas frente a mí, en un hermoso close up, digno de cualquier película porno, metiéndose cada vez más el dedo anular, mientras que el pulgar masajeaba su furioso botoncito. Por la parte interna de sus muslos resbalaba algo que yo confundí con sudor, pero que tiempo después identificaría con el líquido más íntimo y más seductor que lleva toda hembra en celo. Ahora metía dos dedos. Arriba, en sus tetas, ella se daba gusto sobándose, jalándo hacia arriba sus pezones, gemía, sollozaba, jadeaba. De pronto, sus muslos empezaron a temblar, su mano apretó todo lo que pudo sus tetas como si éstas se le fueran a escapar, cerró las piernas con su mano derecha dentro, se volteó de costado, dio un par de brincos más y luego se quedó quieta, aflojando todos sus músculos.